En el transporte de mercancías peligrosas, los materiales radiactivos pertenecen a una única categoría de riesgo: la Clase 7. Esta clasificación es otorgada por la ONU y adoptada en México por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SCT), y regulada estrictamente por la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS) bajo los lineamientos del OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica).
La Clase 7 abarca cualquier material que emita radiación ionizante. Esto incluye:
El transporte seguro de material radiactivo (identificado universalmente como Clase 7) es una de las operaciones logísticas más reguladas y complejas. A diferencia de otras mercancías peligrosas, el riesgo primario de la Clase 7 es la radiación ionizante, un peligro que no se limita a la contención física del material. Por esta razón, la regulación se enfoca en la ingeniería del embalaje para proporcionar blindaje y evitar la dispersión de la contaminación incluso bajo condiciones de accidente y por supuesto en la seguridad física de estos materiales.
